Llevaban 39 días en Palencia después de haber sido empleados por una subcontratista portuguesa (Rómulo Branco Construções Lda) para la realización de un silo en Cementos Portland en Hontoria de Cerrato. Después de trabajar de sol a sol, incluidos los fines de semana, al menos 42 centroafricanos ya controlados (procedentes de Guinea Bissau, Guinea Conakry, Angola y Cabo Verde) vieron ayer cómo se quedaban sin su salario y, lo que es peor, sin ningún tipo de subsistencia.
De hecho, tuvieron que ser los agentes de la Policía Nacional y colaboradores del Banco de Alimentos de Palencia los que asistieron en un primer momento a estos trabajadores inmigrantes que partieron en su día desde la capital lisboeta, dejando a sus familias, con la mejor intención de forjarse un porvenir a orillas del Carrión.
Seco Valdés, Breima Saló, Bubacar Embaló, Cabiro Fati, Keba Baio y Sangi Biai son seis de ellos, guineanos y contratados en Portugal para trabajar en España, según señalan, con un anticipo de unos 80 euros, un piso donde cobijarse y un contrato por horas de entre 8 y 15 euros, según la cualificación profesional de cada uno de ellos.
Explican que comenzaron su trabajo el 1 de octubre y el contratador dio por concluida la obra el 8 de noviembre, regresando a Portugal y dejando en la estacada a estos seis empleados y al resto de trabajadores (que podrían ser hasta 150) repartidos por la ciudad en los, al menos, seis pisos dispuestos para ellos no saben hasta cuándo; tirando para vivir, casi desde que llegaron, con el anticipo, los ahorros y la caridad de los propios compañeros.
En comisaría. El hecho es que la alarma saltó en la mañana de ayer, cuando algunos de estos trabajadores, que se sienten además de estafados humillados, se personaron en las dependencias de la Comisaría de la Policía Nacional para denunciar los hechos: No les habían pagado su salario y, por si fuera poco, no tenían absolutamente nada que llevarse a la boca. De la subcontrata, ni rastro. Conocida la situación, el Banco de Alimentos que preside Pepe Calderón movilizó a los suyos para que las víctimas pudieran tener una digna alimentación, al menos, en la jornada de ayer.
Productos como frutas, hortalizas y bollería fueron trasladados a algunos pisos repartidos por la capital (dos de ellos se encuentran situados en la avenida de Santander y en la calle Peregrinos) donde actualmente se encuentran los inmigrantes, que también contaron con el apoyo inestimable de los agentes de la Policía Nacional, al igual que el Centro de Transeúntes de Cáritas donde por la tarde pudieron merendar al menos una treintena de ellos, tal y como confirmaron a este periódico fuentes del centro.
Sin embargo, el caso puede ser más grave puesto que fuentes policiales y del Banco de Alimentos informaron a este periódico que sospechan que en esta situación se pueden encontrar más personas que los 42 africanos controlados por la Policía. De hecho, en la citada obra han permanecido durante este tiempo unas 150 personas, incluidos algunos operarios de nacionalidad española.
En cualquier caso, la Policía Nacional ha iniciado una investigación oficial para determinar el paradero y el proceder de los responsables de la subcontrata.
DUDAS
Los inmigrantes realizaban su labor en la planta de Cementos Portland en Hontoria de Cerrato, donde trabajaban, según señalan, en turnos de entre ocho y 12 horas, a dos turnos por día. Aunque no está confirmado, pudiera ser que no estuviesen documentados, según la Policía. En declaraciones posteriores, uno de los afectados llegó a afirmar que, pese a no reunir condiciones parta trabajar en España, lo traerían igualmente, como acabó siendo.
Carla Bruni, de rodaje con Woody Allen
Norte y sur con sol y altas temperaturas
Condoleezza Rice y Aretha Franklin hacen un dueto
El Parlament prohibe los toros en Cataluña
El Parlament decide si se vetan los toros en Cataluña
Maradona se siente
La Edad Media en un rincón de Burgos
Natalya Stepanets, la mamá más guapa de Rusia
Maradona se ve forzado a dejar la selección argentina
Alguersuari explica como es el circuito de Budapest